Plaza Mayor

PLAZA MAYOR.

En el corazón de la villa, y presidiendo el casco antiguo de la misma, se encuentra la Plaza Mayor. Portadora de un sublime suelo empedrado y un trazado irregular, se encuentra dividida en dos fracciones por un borboteante regato presente durante todo el año. Lo primero que llamará la atención del satisfecho visitante será el pilón o fuente que se sitúa en el centro de la plaza. Realizada en roca granítica y creado en el año 1888 supone uno de los monumentos más representativos de la localidad.

Los dilatados soportales, que se encuentran en los lados este y sur de la plaza, recorren la fachada de dos edificios que amparan el Ayuntamiento y un conjunto de viviendas de la localidad respectivamente. Llama la atención el hecho de que estos soportales no continúen la longitud del emplazamiento de manera enfrentada (norte-sur) como sería lo habitual en portales de forma porticada, y sí lo hagan en dirección este y sur. En cualquiera de los casos, es palmario que cumplen con su función de dar un tránsito cubierto a los peatones y que en tiempos pasados sirvieron como elemento complementario al mercado.

También custodia la plaza una emblemática torre-campanario del siglo XVI, portadora del escudo de Carlos V, muy probablemente debido a la fidelidad que la villa mantuvo al monarca como consecuencia de la presencia de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén en la zona.

CASA DE LA ENCOMIENDA

 

Mención aparte merece la casa de la Encomienda, situada también en la Plaza Mayor. En esta localidad se hallaba la Sede de la Encomienda de Trevejo, residiendo en esta casa los comendadores a cargo de la misma que se sucedían en el tiempo. De este modo, y mediante el sistema de Diezmos, los vecinos mañegos debían abonar la décima parte de sus pertenencias a la Orden de San Juan de Jerusalén.

Como consecuencia de ser la antigua capital de Corregimiento de Jálama, San Martín de Trevejo florecerá durante siglos como la localidad más influyente de la zona hasta la existencia del último comendador de Trevejo, Esteban Riaño, nombrado en 1789.

"Los Abuelos" de San Martín de Trevejo

CALZADA MEDIEVAL

La denominada la calzada Do Portu, situada en la entrada Norte de la villa, sirve de expedita conexión entre el casco antiguo de la localidad y el hermoso puerto de Santa Clara. Hasta bien entrado el siglo XX esta era la vía que comunicaba el Val de Xálima con la provincia de Salamanca. A lo largo de sus cinco kilómetros de recorrido el viajero podrá deleitarse con la serenidad que transmite una profunda masa de ancianos castaños, robles y brezos, creando un éter de aire fresco y puro.

Situado al comienzo de esta antigua calzada se encuentra un caudaloso manantial natural: el Pilón das Hortas. Esta fuente inagotable de agua tiene una función más bien servicial que ornamental debido a las grandes propiedades que poseen sus aguas.

BARRIO DE SAN SEBASTIÁN

 

El pintoresco barrio San Sebastián se encuentra engalanado por diversas calles que poseen unas expresivas escaleras de acceso a sus viviendas, las cuales están acompañadas, en algunos casos, de insólitos poyos de piedra. Destacan también estas vías por las hermosas y robustas puertas dotadas de grandes cerrojos que poseen, así como por las vigas de madera vistas que cautivarán al visitante durante su recorrido.

La calle de San Juan y la calle Batuecas son sólo algunos ejemplos de la  sugerente arquitectura típica del lugar. Como es propio de la villa, estas calles se encuentran dotadas de un antiguo canal de regadío que en la actualidad supone uno de los mayores atractivos del municipio: los regatos. Estos elementos dejan constancia de la importancia del agua en el pasado de la villa, un agua, con la que Jálama ha bautizado a este recóndito lugar desde el pasado hasta la actualidad.

Barrio San Sebastián
Casco Histórico

RESTO DE CASCO HISTÓRICO

Las calles de San Martín de Trevejo tienen, todas ellas, la lindeza de sus fachadas prístinas llenas de galantería. Convertidas en espectadoras sigilosas del afable trato que entre convecinos se ha sucedido en el tiempo, entremezclan la arquitectura popular con las casonas señoriales de solidez histórica, las cuales invitan al viajero a detenerse contemplando sus fachadas de sillería, así como sus nobles escudos. Cuatro son las entradas históricas a esta localidad: la entrada del Puerto, la entrada del Puente de San Pedro, la entrada de San Juan y la entrada del Fuerte. En el interior de estas cuatro entradas lucen la casa de los señores de Ojesto, la casa de los señores Santos Ageros, la casa Rectoral y la casa de la familia Figuerola.

Algunas calles merecen una mención especial por su significado histórico:

La calle de la Ciudad (calli A ciai), que cohibida y lóbrega acoge numerosas casas entramadas de tres pisos compuestas de dos rústicas puertas propias de la comarca: una con el tamaño necesario para dar acceso a la vivienda, y otra más espaciosa por la cual se accede a la bodega.

La calle Hospital (calli Do Hospital), la cual debe su nombre, muy probablemente, a la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, administradora en otra época de esta localidad. Sus fachadas rocosas dan cobijo al frío musgo que, junto con sus tejados cerrados, acogen al viajero sumergiéndolo en el pasado.

IGLESIA SAN MARTÍN DE TOURS

Situada muy próxima a la Plaza Mayor, se encuentra ubicada la Iglesia de San Martín de Tours, terminada de construir en el año 1653. En el interior de sus tres naves los mañegos salvaguardan uno de sus más preciados tesoros: las tablas del ilustre pintor Luis de Morales. Se desconoce hasta el momento de qué manera llegaron a la villa estas tres tablas que sin duda alguna disfrutaron de formar parte en algún tiempo de un retablo de gran tamaño.

Otro de los tesoros de esta edificación se encuentra en el ábside de la Iglesia: un preciado sepulcro custodiado por dos escudos que salvaguardan, para la eternidad, al matrimonio que contribuyó económicamente a la construcción de este portentoso templo.

Se hace para el visitante imprescindible conocer también el retablo mayor del siglo XVIII que preside el ábside del templo, así como otros dos retablos del mismo tiempo, que custodian un lienzo de Santo Domingo de Guzmán.

Exterior Iglesia San Martin de Tours
Pilón del Chafaril, lavadero y figura de la lavandera

EL CHAFARIL

Alimentada por aguas insaciables, la fuente del Chafaril se encuentra ubicada junto a uno de los puentes de la localidad. Compuesto en la actualidad por dos grandes pilones que recogen las burbujeantes aguas que vierten sus tres caños, custodia una estatua en honor a las lavanderas que hasta hace no mucho tiempo llevaban a cabo su labor en el lugar. Esta práctica se llevaba a cabo intensamente como consecuencia de la existencia de un estanque de menor tamaño situado a nivel del suelo que hacía las veces de lavadero.

Presidiendo el pilón más antiguo, que data del año 1538, se distingue un escudo del emperador Carlos V, como símbolo de la lealtad que la villa rendía al monarca.

ERMITA DE LA CRUZ BENDITA

Forma parte del extenso conjunto arquitectónico-religioso que define a San Martín de Trevejo. Esta antigua ermita es portadora de la imagen más venerada del lugar, la cual le concede su nombre: la Cruz Bendita. De reducido tamaño, custodia un retablo barroco del siglo XVIII. En épocas pasadas fue sede de la cofradía más antigua de la localidad, la Vera Cruz, que aún continúa vigente. Se tiene constancia de la existencia de esta cofradía desde el año 1576, aunque muy probablemente existiera con anterioridad a esta fecha.

Debido a que este tipo de congregaciones se caracterizaba por su austeridad y disciplina en sus procesiones, las primeras hermandades fueron fundadas en conventos, hospitales y ermitas. Así, la Vera Cruz fomentó para deleite de todos los feligreses mañegos esta detallada ermita, desde donde cada 3 de mayo se lleva a cabo la festividad más ilustre de San Martín de Trevejo.

La ermita de la Cruz Bendita se encuentra a unos 500 metros de la villa, muy próxima a uno de los vestigios más importantes de la historia de la localidad: el actualmente denominado convento de San Miguel. Esta histórica construcción fue ocupada por los franciscanos en un primer momento, para posteriormente ser habitado por jesuitas portugueses, hasta que el 16 de octubre del año 1931 sus bienes fueron incautados y sus ocupantes desalojados. A partir de ese momento se convertiría en un preventorio infantil antituberculoso.

Ermita de la Cruz Bendita
Pozitus de la Calle A Ciai

OS POZITUS

Decorosamente se atesoran en el día de hoy las representativas pozas mañegas (o puzitus) en algunas de las calles de la localidad. Si bien en el pasado eran mucho más abundantes en número, continúan alimentándose de subterráneos manantiales naturales las pozas localizadas en la calle A Ciai y junto a la Casa de los Señores de Ojesto. Aunque en la actualidad poseen un carácter primordialmente ornamental, en el pasado sobrellevaban la importante labor de saciar la sequedad de los animales domésticos que habitaban el lugar.

CASAS SEÑORIALES

Durante el recorrido por el casco histórico de San Martín de Trevejo podrás observar diferentes casas señoriales, como la casa de D.Santos Agero (foto) o la Casa de Los Ojesto.

Esta última es un noble palacio situado frente a la Iglesia Parroquial, además de destacar por poseer un solemne portón casado con dos columnas que presiden su fachada, cuenta con una importante historia proveniente de la Guerra de la Independencia, época en la que la Casa de los Señores de Ojesto acogió a la capitanía General del Ejército de Castilla.

Aunque no están abiertas al público, puede que amablemente algún lugareño pueda mostrarte alguna de ellas, pide información en la oficina de turismo.

Interior Casa Señorial de D.Santos Agero